Por Lorraine C. Ladish
Como mamá divorciada, sé lo importante que es mantener una relación cordial con el papá de tus hijos, aunque no siempre te apetezca hacerlo. Para muchas parejas separadas y divorciadas, si ya era difícil mantener un diálogo civilizado cuando vivían juntos, lo es aún más cuando ya no viven bajo el mismo techo.
No es fácil tener que compartir la custodia de los hijos con una persona a la que, si no fuera porque es el padre, quizá no querrías volver a ver. Sin embargo, por el bien de los hijos, lo mejor es hacer todo lo posible por llevarte bien con tu expareja. Quizás te parezca un imposible, pero puedes lograrlo.
A continuación, te brindo algunos consejos que me han servido para conseguir que mis hijas se hayan adaptado bien al divorcio de sus padres así como para reducir las fricciones entre nosotros al mínimo.
Estas consideraciones son válidas siempre y cuando no haya ningún historial de maltrato, en cuyo caso la situación sería muy diferente y lo más aconsejable sería buscar ayuda policial, legal y médica.
Ten siempre presente que ya no forman una pareja
Esto, que parece tan sencillo, es difícil de interiorizar para muchas personas. Siempre que tengas ganas de discutir con tu expareja por algún motivo, recuerda que ya no están juntos. Pregúntate si merece la pena malgastar tu tiempo y energía en recriminaciones y peleas. Lo mejor es no afanarse en las desavenencias del pasado.
Respeta su criterio
Aunque es algo muy difícil de aceptar, sobre todo si estás resentida con
él, tu ex tiene derecho a criar a tus hijos según su criterio, al igual
que tú. No siempre verán las cosas desde el mismo punto de vista, por
eso se divorciaron. Procura hacer un esfuerzo mayúsculo para tener
empatía con él. Piensa en cómo te gustaría que él te tratara a ti en una
situación similar.
Pon el bienestar de tus hijos por encima de todo
Cuando te preguntes si debes permitir que tus hijos vayan con él de
vacaciones, aunque según el dictamen del divorcio no le toque tenerlos
esa semana, no pienses en cuánto echarás de menos a tus hijos, que es un
punto de vista egoísta. Piensa en cambio, en la experiencia que les
estás regalando a tus pequeños permitiéndoles que viajen y disfruten de
su otra familia. No le niegues las cosas a tu ex por venganza, egoísmo o
resentimiento.
No discutan frente a sus hijos
Mi hija mayor aún recuerda cuando su padre y yo discutíamos, cuando
vivíamos juntos. Si nos ve pelear en alguna ocasión, lo pasa muy mal.
Así que hago todo lo posible por mantener mis interacciones con mi ex
cordiales y, normalmente, lo son. Naturalmente hay cosas que me irritan
de mi exesposo al igual que le ocurre a él conmigo, pero procuro no
demostrarlo. Ni él va a cambiar ni yo tampoco, por lo que no tiene
sentido discutir, y menos aún delante de los niños, que son los grandes
perdedores en semejante situación.
Piensa que es una relación para toda la vida
Por suerte o por desgracia, cuando tienes hijos con tu ex, tu relación con él es para toda la vida. Tendrán que acudir juntos a muchos eventos sociales como cumpleaños, comuniones, fiestas de quinceañeras, bodas y graduaciones, solo por mencionar algunos. Por el bien de todos, es mejor que lo hagan siempre de una manera cordial. A la larga, el tiempo cura todas las heridas y, aunque al principio te parezca imposible mantener una interacción amistosa con él, cuando ambos rehagan sus vidas por separado, seguramente les costará menos a medida que pasen los años.Fuente: Babycenter
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